
Por: Ramón E. Azócar A.*Debo confesar que acercarme al texto póstumo, luego de veinticinco años de ausencia física, del escritor argentino Julio Cortazar, titulado “Papeles inesperados”, ha significado para mí una inmensa nostalgia. Leer los “no acabados” papeles que el autor de “Rayuela” dejara en su mesita de noche, hace que uno idealice...